Faro

Hace tiempo, desde que el hombre se echó a la mar, de uno a otro horizonte, destellos de luz llenan el cielo. Se enciende cada noche ojos que vigilan, ojos que esperan, ojos que indican el camino de vuelta casa. El destino de las almas perdidas en la inmensidad del oscuro mar. Siempre que miro a un faro, siento añoranza, la tristeza del que espera, y la desesperación del esperado por volver. Imagino cientos de historias, marineros que viajan en busca de un tesoro, un amor perdido, una aventura, pero también pienso en el alma del faro, el farero, quien con paciencia encendía, en soledad, contra viento o marea, esa antorcha de esperanza.
En ocasiones, yo, me pruebo el alma de marino, y nadando en las profundidades de mi, me pierdo

por eso siempre junta a mi mesilla, un faro ilumina el camino, su luz me muestra el lugar seguro tras la pesadilla.

~ por pimpilimpausa en julio 25, 2011.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: