El lobo feroz

No es fácil ser un  gran lobo feroz. No tengo muchos amigos…y todos huyen cuando me ven venir. Desciendo de una gran familia de lobos feroces, mi abuelo, fue el  gran lobo feroz del cuento de los cabretillos, mi padre fue el  gran lobo feroz del cuento de caperucita. Si, lo fueron, ninguno termino el cuento.

A mi me ha tocado ser un gran lobo feroz, no tuve elección, y tengo que reconocer que me hubiese gustado ser juez del bosque, como el gran buho o guardian de la miel como el gran oso, pero uno no nace donde quiere sino donde le toca. Por lo tanto, yo soy un gran lobo feroz, en busca de mi cuento.

Hoy he escuchado a unos pájarillos del bosque (los pájaros del bosque lo saben tooodooo) hablar de tres cerditos, rollizos y caprichosos que desatendiendo los ruegos de su madre han venido a independizarse al bosque. Contaba el ruiseñor que estando él cantando les había odio hablar de las enormes casitas que se iban a construir. Qué se habrán pensado estos cerditos de caprichosos!!!Creen que pueden construir sus casitas donde les plazca???Ah no!!Eso si que no!!tendré que ir a impedirselo…

Ya he encontrado el lugar en el bosque, mirar, la primera casita, ¡pobre cerdito de ciudad!, ha construido una casita de paja. Toc toc toc.

Cerdito testarudo, no quiere marcharse del bosque, he soplado y resoplado su casa de paja hasta destruirla, pero se ha marchado a casa de su otro hermano. ¡Buff esto de soplar me esta dando un hambre!!Tendré que ir a por los dos cerditos. ¡Esto de ser un gran lobo feroz es muy duro! Veo la segunda casita, esta no es de paja, es de madera. Toc toc toc.

Malditos cerditos que no atienden a razones, uno les explica amablente que deben marcharse y ellos, nada en sus trece, si yo no digo que se vayan del bosque…pero ¡¡¡construirse una casita!!!, que utilicen una cueva o un hueco en un árbol para vivir. Después  de pedirles entrar amablemente y negarmelo,  me han obligado a soplar y soplar y soplar hasta tirarles la casa, con tan mala suerte que se han escapado por la ventana y se dirigen corriendo a casa del último hermano. No sé porqué corrían tanto, yo solo quiero hablar.

El hermano pequeñe, tal vez sea más razonable…pero tengo un hambre y tengo que ser un lobo feroz.

Voy a ver donde se esconden, parece que es esa casita de ladrillos. Toc toc toc.

¡Los tres cerditos me han tendido una trampa y me han quemado vivo! Yo solo quería hablar con ellos para que se marchasen a una cueva en el bosque y mirarme ahora, me han abrasado con agua hirviendo.

He perdido el conocimiento, ahora estoy ya en mi cueva. Mi mujer, una loba muy amable, y mi hijito me miran como si fuese un héroe. Mi esposa le dice al chiquillo entre lágrimas que he sido un gran lobo feroz, como su abuelo y su bisabuelo mientras el lobezno me mira con admiración. ¡No hijo, no les escuches!, elige tu vida,crea tu destino,  porque ser un gran lobo feroz es muy duro.

~ por pimpilimpausa en mayo 8, 2009.

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